Bien, bien, bien. Un aplauso para Migacebo! Es cierto que le faltan unos años para que las plantas se desarrollen, pero es muy prometedor. Especialmente sabiendo que tiene detrás una persona, Miguel, que seguirá velando por la colección y ampliándola. Dos hectareas son dos hectareas y parece un trabajo bien hecho.
Seguir, insistir, resistir, plantar, replantar, mejorar, potenciar... ¡adelante!
¿Miguel?, ¿quien?, ¿yo?, si soy yo, mal vamos. Yo tengo mi trabajo, que posiblemente ahora se aleje de este. Lo importante sería darle entidad para que resista a las personas que pasen por él. Hay que crear la necesidad de tenerlo mantenido. Desde luego en esta primera etapa, hay que estar vigilante para conseguir el arraigo de las especies. Por mi parte, empujaré todo lo que pueda y el tiempo que haga falta.
Carlo, tu sabes que más que un buen botánico, un parque necesita de uno o dos buenos jardineros, sensibles y comprometidos con él. Algo parecido a lo que pasa en los zoológicos con los cuidadores de las fieras, que terminan teniendo un vínculo afectivo con ellas. Si se consigue esa relación entre jardinero y parque, luego ampliar es muy fácil.
Respecto a las últimas plantaciones, la última semana aproveché para tirar de fondo de catálogo en los viveros, incluso en alguno empecé a buscar hasta en el último rincón, y encontré algunas cosillas, como esas Cyrtostachys, alguna Copernicia Bertoreana, alguna Ravenea Xerophila, Pseudophoenix vinifera y sargentii, ceroxylon alpinum... son todas muy arriesgadas, pero hay que probar...
La plantación de la Attalea la has descrito perfectamente, equivocaste la hora, fue a las 8:30 de la mañana, el resto es como lo describes

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Gracias a todos por vuestro apoyo, es muy importante, de verdad.
Un saludo